El impacto de las redes sociales en la salud mental: ¿amigas o enemigas?

A person uses a smartphone to browse social media in front of a laptop, emphasizing modern technology and lifestyle.

Las redes sociales se han convertido en una parte esencial de nuestra vida cotidiana. Son una herramienta muy útil ya que nos conectan con amigos, familiares y diferentes comunidades a nivel global y de forma instantánea, pero, también pueden tener un impacto significativo en nuestra salud mental. 

Por un lado, este mundo virtual ofrece un espacio con múltiples ventajas como acceder a información, compartir experiencias o buscar apoyo emocional. Para muchas personas, en el que los jóvenes juegan un papel clave, son una manera para expresar su identidad y sentirse pertenecientes a un grupo. 

Riesgos para la salud mental

Sin embargo, también presentan desafíos importantes. Entre ellos, se encuentra la comparación constante entre usuarios que se genera en esta plataforma, ya sea con personas cercanas o con perfiles más profesionales o famosos, suponiendo un gran riesgo. La constante exposición a publicaciones que muestran una versión idealizada de la vida de otros desemboca en el desarrollo de sentimientos de insuficiencia o insatisfacción con nuestra propia realidad. Esto puede llevar a desarrollar un fuerte malestar afectando a la autoestima y autovalía o al desarrollo de trastornos mentales tales como la ansiedad, la depresión o trastornos de la conducta alimentaria. 

Además, un uso excesivo puede afectar a nuestra rutina y actividades del día a día, como el sueño, el tiempo dedicado a actividades fuera de las pantallas, el deporte, las relaciones sociales o el aumento del estrés. Esta dependencia digital desarrollada puede a su vez, alimentar otros sentimientos como es el aislamiento, especialmente cuando las interacciones virtuales no llegan a ser conexiones significativas en la vida real. 

Aquí destacamos ciertos riesgos en los que puedes sentirte identificado:

  • Comparación constante: Observar una versión idealizada de la vida de otras personas puede llevar fácilmente al desarrollo de sentimientos de insuficiencia
  • FOMO (miedo a perderse algo): La necesidad que se crea de estar siempre conectados puede generar ansiedad y estrés
  • Adicción y dependencia: El diseño de las plataformas virtuales fomenta su uso prolongado, afectando al tiempo dedicado a otras actividades importantes como el descanso o las relaciones reales
  • Ciberacoso: Los comentarios negativos o dañinos escritos virtualmente pueden dañar la autoestima y la seguridad emocional

Papel fundamental de los jóvenes

Los adolescentes y los jóvenes adultos son especialmente vulnerables al impacto de las redes sociales. Durante esta etapa, la búsqueda de identidad y aceptación social puede intensificarse por la presión de mostrar una “vida perfecta” en línea. Además, el miedo a no recibir una adecuada retroalimentación como no tener suficientes “me gusta” o interacciones puede afectar de manera directa a la autoestima. 

Un uso excesivo también puede interferir en el rendimiento académico, el sueño y las relaciones familiares. Es crucial fomentar en ellos habilidades como la autoestima, la gestión del tiempo o el pensamiento crítico, de manera que puedan reducirse estos efectos negativos. 

Entonces, ¿cómo podemos encontrar un equilibrio saludable? 

La clave está en la moderación y el uso consciente de estas. Limitar el tiempo empleado en redes sociales, silenciar o dejar de seguir cuentas que nos generen malestar y priorizar perfiles que nos aporten son pasos fundamentales. También es esencial ser conscientes y recordarnos constantemente que las publicaciones en las redes sociales son solo una pequeña parte de la vida de cada persona, no la realidad completa. 

Aquí hay algunos puntos que pueden ayudarte a encontrar ese equilibrio:

  • Establecer límites claros: Establece un tiempo diario para usar las redes sociales e intenta cumplirlo
  • Seguir cuentas positivas: Sigue perfiles que promuevan mensajes inspiradores y muestren una vida realista
  • Saber desconectar: Dedica tiempo a otras actividades como leer, hacer deporte o pasar tiempo con amigos
  • Tener una perspectiva clínica: Recuerda que lo que ves en redes no siempre refleja la realidad completa

Las redes sociales pueden ser beneficiosas o perjudiciales para nuestra salud en función del uso que le demos. Es importante que tengamos actitudes conscientes sobre nuestro tiempo invertido en línea, pudiendo aprovechar sus beneficios sin dañar nuestro bienestar emocional. Al priorizarnos y aprender a distinguir entre la realidad y lo que vemos en pantalla, podemos transformar estas plataformas en aliadas en lugar de enemigas. Recuerda: lo más valioso no está en los “me gusta” que recibes, sino en cómo te sientes contigo mismo fuera del mundo digital. Usa las redes sociales para aprender, conectar y crecer, pero nunca olvides desconectar para poder vivir plenamente. 

 

Artículo por Reyes Barquín.

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